Castor López Ramos
Político argentino. Ha sido diputado provincial de Santiago del Estero. Premio
a la Libertad 2007, Fundación Atlas para una Sociedad Libre.
Bajo la consigna “Formación
para el empleo en comunidades que innovan” la UISdE fue invitada a un panel,
junto al gobierno provincial, las universidades UNSE y UCSE y las cámaras de la
tecnología y de la construcción, en el reciente y valioso foro Smart City,
efectuado en su 4a edición consecutiva en nuestra ciudad capital.
UISdE, asociada a la UIA,
propone el programa nacional llamado “Formacion situada”, adecuado al mundo
empresarial privado local, mediante pasantías de estudiantes y próximamente a
través del método de casos; articulando así a sus empresas asociadas con ambas
universidades y con otras cámaras, para intentar enfrentar el desafío del
título.
El desafío es real, que el
imprescindible crecimiento económico resulte acompañado de una evolución
simultánea del empleo privado, productivo y registrado. Involucrando a las
nuevas generaciones de empresarios, como la denominada “UISdE joven” en el caso
industrial, para su necesario sostén en el largo plazo.
Desde hace varias décadas
que transitamos los tiempos de la llamada “singularidad tecnológica” o de “la
4ta o aún la 5ta revolución tecnologica” de innovación y cambio continuo.
Incluso con la adición de la última globalización, que encontró algunos
límites, pero continúa presente en los transportes y las comunicaciones.
Ello, más la incorporación
de la inteligencia artificial (IA) en los procesos productivos, obliga a
construir el concepto llamado “empleabilidad”, desde una moderna y renovada
demanda de trabajo del heterogéneo ecosistema productivo local, al que se incorporan
continuamente nuevos emprendimientos, de fuerte base tecnológica. El
empresariado privado industrial ha identificado a 5 principales características
en sus demandas de las “habilidades productivas modernas”, necesarias para
conectar e integrar a sus procesos productivos con la educación profesional
técnica. Ellos son los siguientes:
1- Sostener y preservar la ortodoxia del rigor académico
tecnológico de base de las ciencias llamadas “duras” y del conocimiento
científico; esto es el continuo fortalecimiento de la denominada “excelencia
académica”.
2- Continuar desarrollando la capacidad de trabajo en
equipos de Inter disciplinas, para construir criterios comunes, aun cuando
estos resulten mínimos. Un consenso básico inicial es fundamental para la
innovación sostenible.
3- El pragmatismo por encima de los dogmas. La gestión de
los objetivos, siempre sujetos a la ética profesional, de resultados
cuantificables en plazos estimados, con calidades y costos pautados con
antelación. El riesgo empresarial si, pero siempre acotado técnicamente.
4- Comprender cabalmente al nuevo entramado productivo, con
una visión más integral de la organización de la responsabilidad empresarial;
hoy mucho más radial que vertical. La rentabilidad empresarial es ineludible,
el debate valido es si esta resulta de una táctica de corto plazo o de una
estrategia de largo plazo. Buscar las soluciones de compromiso entre ambas
surge como lo más adecuado con frecuencia.
5- Desarrollar más capacidad para salir del “zoom focal”
cotidiano y también “ver la imagen completa”; esto es la interpretación y la
comprensión de los contextos y de las circunstancias; de las restricciones
reales y de los grados de libertad disponibles para la negociación empresarial
y las tomas de decisiones en marcos cambiantes, en términos de competitividad y
transparencia.
En una visión global de
muy largo plazo, se observa una dinámica de atraso relativo de nuestro país. El
dato más duro y relevante es nuestra pérdida de participación en el PIB de
Sudamérica durante los últimos 65 años. Pasamos desde casi el 40% a menos del
15%. Crecimos si, pero a una tasa relativa baja frente a los países de la
propia región que integramos.
El análisis atraviesa una
histórica cadencia de periódica volatilidad de muy disímiles proyectos de país.
El también llamado “péndulo argentino” que nunca encuentra una posición de
equilibrio sostenible. Esta evidencia empírica de la tendencia de atraso
relativo de largo plazo nos interpela sin distinciones.
El análisis local de
mediano plazo permite la mirada de una nueva “ventana de oportunidad” de
crecimiento económico provincial. En las últimas 2 décadas aproximadamente, la
contribución de nuestra provincia al PIB de Argentina paso desde menos del 1% a
más del 1,7%, según varias estimaciones.
Su base de sustentación es
claramente bio agropecuaria. Lo explica un importante desplazamiento de la
expansión del área cultivada y cosechada. En los últimos 20 años, el área
sembrada de la provincia paso de significar el 1,5% al 5% de la total del país.
Más que se triplicó. Y la producción agrícola agregada creció, en ese mismo
periodo, desde unas 2 a alrededor de 12 millones de toneladas anuales. También
se duplicó la productividad. O sea que se creció por las 2 vías posibles
simultáneamente: por la expansión del área y también por el incremento la
producción por hectárea, la productividad.
El PBG actual de nuestra
provincia puede ser estimado en unos 9.000 millones de dólares por año. Ya muy
cercano, en términos cuantitativos, a las performances económicas de las
provincias líderes de la región Norte de nuestro país. Desde este “up grade”
alcanzado de base bio agropecuaria, que debe ser sostenido por la logística y
la infraestructura física de transporte, de agua, de energía y de
comunicaciones; desde el sector industrial, siempre con mesura y prudencia,
visualizamos un desafío a acordar, para un segundo “catch up” de crecimiento.
El sustento esta en la
producción de proteínas vegetales y animales (alimentos), que añada aún más
valor económico en nuestro mediterráneo territorio provincial y disminuya la
actual incidencia de transportar la producción a los grandes centros de consumo
interno y a los puertos de exportación.
Por último, y a modo de
una auto imposición, la dirigencia privada empresarial local productiva de
UISdE asume la responsabilidad de enfrentar cotidianamente a las naturales
resistencias y aversiones a los cambios y las innovaciones que probadamente
conduzcan a un progreso sostenido y compartido.
Publicado en Visión Liberal.