Daniel Pereyra, titular de
la Cátedra Alberdi en Mendoza, es el autor de la más completa obra que recoge
todos los aspectos que construyen integralmente la figura de Juan Bautista
Alberdi.
Su libro "Alberdi. La
indómita luz" marca un antes y un después en la disponibilidad
sistematizada de información en torno al "padre de la Constitución"
que fue eso, pero mucho más también.
El volumen fue editado por
Unión Editorial y el presidente Javier Milei es el autor del prólogo al trabajo
del autor mendocino.
Además, el libro tiene una
dedicatoria a Alberto Benegas Lynch (h), autor de unas palabras "a modo de
prólogo" también en el trabajo de Pereyra".
Un anticipo que dio nombre
al nuevo libro fue publicado por Memo en su momento: Alberdi, la indómita luz.
Alberdi, la indómita luz
Daniel Pereyra
El titular de la Cátedra
Alberdi, Daniel Pereyra, recuerda a Juan Bautista Alberdi.
Un día como hoy, 19 de
junio, pero de 1884 fallecía en las afueras de París el gran Juan Bautista
Alberdi. Tenía 74 años.
Fue el pensador y el
arquitecto institucional de la Argentina República, de la Argentina Democracia,
de la Argentina libre. Al decir de Paul Groussac fue "el cerebro más
comprensivo, el espíritu más hábil y sagaz de su generación, que es la gran
generación argentina".
La luz que irradia su obra
es tan grande que a pesar de no estar en la "historia oficial" de distintos
funcionarios, pensadores e historiadores y de no tener espacio en los textos
que forman la currícula impuesta en escuelas, colegios y universidades, aún hoy
sus ideas y acciones persisten y proyectan un futuro promisorio para el país.
Es el pensador más
importante de las instituciones argentinas. Escribo estas líneas con el
propósito de que los jóvenes conozcan al prócer olvidado.
Infancia y Belgrano. Nació
en el año de la revolución, un 29 de agosto de 1810 en Tucumán muy cerca del
cabildo. "El campo de las glorias de mi Patria, es también el de las
delicias de mi infancia. Ambos éramos niños, la Patria Argentina tenía mis
propios años". Su padre, Salvador Alberdi, era amigo del General Belgrano.
"Más de una vez jugué con los canoncitos que servían a los estudios
académicos de sus oficiales en el tapiz del salón de su casa...".
Revolución, Belgrano y educación quedaron grabados para siempre y estuvieron
presentes en toda su vida. "Por nosotros el virtuoso General Belgrano se
arrojó en los brazos de la mendicidad desprendiéndose de toda su fortuna que
consagró a la educación de la juventud, porque sabía que por ella propiamente
debía dar principio la verdadera revolución".
El músico. Fue uno de los
pioneros de la música argentina. Fue compositor y músico. Algunas de sus obras
llegan hasta nuestros días. Se pueden encontrar en Spotify. La artista
Valentina Díaz Frenot interpreta diversos temas en un álbum que se llama 200
años de música argentina para piano. Alberdi comparte el álbum con diversos
autores entre ellos Astor Piazzolla. Sus dos primeros libros fueron
"Ensayo de un método nuevo para aprender a tocar el piano con mayor
facilidad" y luego "El Espíritu de la música a la capacidad de todo
el mundo." Además de compositor era pianista. Tocaba en la casa de su
amiga Margarita Sánchez de Thompson. Allí se escuchó por primera vez en mayo de
1813 el Himno Nacional Argentino con la presencia de Blas Parera y Vicente
López y Planes.
El revolucionario. Formó
con los jóvenes de su Generación una logia llamada Asociación de Mayo y la
Joven Argentina para luchar contra la Tiranía. Reivindicaban la revolución de
mayo. Siendo los más destacados José María Gutiérrez, Miguel Cane, Vicente
Fidel López y Esteban Echeverría.
El abogado, jurista y
constitucionalista. Hizo una obra sencillamente genial en tiempo récord que
cambió la Argentina para siempre. A mi juicio fue más o al menos tan importante
como Hamilton en los Estados Unidos. Su libro Bases es una obra extraordinaria
y original. Gracias a ella hoy gozamos de un País organizado y de los derechos
que nos amparan.
La Argentina con todos. A
diferencia de Sarmiento que le recomendaba a Mitre "no trate de economizar
sangre de gauchos... la sangre es lo único que tienen de seres humanos".
Alberdi le expresaba a Frías "con los gauchos se conquistó la
Independencia al mando de los grandes generales. Catequizad, civilizad al
gaucho en vez de ofenderlo. El hombre de estado que no sabe comprender eso es
un inepto".
El polemista. Sin buscar
serlo se convirtió en un fantástico escritor que derrotó al más encumbrado y
bravo polemista de su tiempo: Sarmiento. Esos escritos se llamaron Cartas
Quillotanas.
Pionero de la educación.
Su proyecto de Constitución establecía en el preámbulo "el fomento de la
educación popular y el derecho de enseñar y aprender". Su artículo 32
expresaba: La Constitución asegura en beneficio de todas las clases del Estado,
la instrucción gratuita, que será sostenida con fondos nacionales destinados de
un modo irrevocable y especial a ese destino. Merece señalarse que la gratuidad
fue sacada de la Constitución en la reforma de 1860 por una comisión integrada
por Mitre y Sarmiento.
El economista. Su libro
"Sistema Económico y Rentístico de la Confederación Argentina según su
Constitución de 1853" explica en detalle el sistema que adopta la
Argentina y contiene lo que debiera ser el derecho civil de los habitantes. En
palabras de Alberdi, "la Constitución es, en materia económica, lo que en
todos los ramos del derecho público: la expresión de una revolución en
libertad, la consagración de la revolución social de América. Nuestra
revolución abrazó la libertad económica, porque ella es el manantial que la
Ciencia reconoce a la riqueza de las naciones".
El pacifista. En sus
escritos póstumos se encuentra uno de los mejores libros de la humanidad en
contra de la guerra. "El Crimen de la guerra". Notable alegato
antibelicista. Libro que fue elogiado por Mario Vargas Llosa a quien pude
entregar un ejemplar en su visita a Mendoza.
El biógrafo. Realizó dos
fantásticas biografías del General Bulnes, presidente de Chile y del empresario
William Wheelwright. Alberdi llamaba a los empresarios "Los héroes de la
paz". Generaban riqueza y trabajo.
El periodista. Además de
ejercer como periodista en multiplicidad de medios propios y ajenos de la
Argentina, Chile y Uruguay fue el fundador de la primera revista argentina
llamada "La Moda".
El americanista. Con
motivo de la reválida de su título en Chile, Alberdi presentó un trabajo para
ser evaluado por un tribunal de la facultad de derecho de la Universidad de
Chile en 1844. El trabajo se llamó "Memoria sobre la Conveniencia y objeto
de un Congreso General Americano".
Ciento cuatro años antes
de la creación de la OEA, Alberdi produjo este escrito cuya aplicación sin
dudas hubiera producido mejores resultados. El Congreso General Americano
tendría por objeto, entre otras cosas:
1. Arreglo de los límites territoriales.
2. Aplicación del
principio de libertad de ríos y mares al Derecho Marítimo.
3. Unión Continental de
Comercio. Uniformidad de monedas y comunidad universitaria.
4. Garantía a los autores
de inventos científicos, literarios, etc.
Establecía que el derecho
y práctica de la intervención no puede ser abolido donde haya comunidad de intereses.
No puede haber neutralidad. La América tendrá siempre el derecho de intervenir
en una parte de ella. El órgano está sujeto al cuerpo, la parte al todo. La
intervención en América es tradición desde 1810. La revolución se salvó por
ella. La neutralidad la habría hecho sucumbir. Argentina intervino en Chile,
Chile y Argentina en el Perú. América se salvó por esos actos.
El diplomático
Luego de la revolución
porteña del 11 de setiembre para no integrarse a las provincias unidas Urquiza
lo nombró encargado de negocios de la Confederación ante Inglaterra, Francia,
España y el Vaticano. Los dos objetivos más importantes eran evitar la secesión
de Buenos Aires y conseguir el reconocimiento de la Independencia por parte de
España.
Se reúne con la Reina Isabel
II y el 29 de abril de 1857 firma el reconocimiento de la Independencia
Argentina por parte de España. Gracias al tratado Buenos Aires era considerada
definitivamente parte accesoria y complementaria de la Nación. "He firmado
señor estos tratados como todos los actos de mi vida pública, sin temor, sin
interés, sin vanidad, con la convicción tranquila de que hacía un gran bien a
la República".
En palabras del
historiador Jorge Mayer: "Los servicios que prestó y el triunfo que obtuvo
al evitar la secesión de Buenos Aires son más trascendentes, más altos que la
lección de las bases puesto que si estas fueron la guía decisiva para la nueva
organización institucional, sus trabajos diplomáticos preservaron la existencia
misma de la patria".
La Argentina le debe un
reconocimiento a Alberdi que todavía no tiene. Tuvo una vida dedicada a las
políticas públicas de su país desde el intelecto y desde la acción.
Señaló que en América
"gobernar es poblar" y este principio hizo que la Argentina viera
crecer su población de tal forma que fue admirada en el mundo. Un país desierto
que se pobló de inmigrantes.
Nos explicó como nadie la
distinción de las dos revoluciones al decirnos: "El día que América
Meridional cantó: Oíd mortales, el grito sagrado: ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas, ved en trono a la noble igualdad...Ese día
comenzó un cambio, del que hasta hoy no ha tenido toda la conciencia...Tener
libertad política y no tener libertad artística, filosófica, industrial es
tener libres los brazos y la cabeza encadenada... Nuestros padres nos dieron
una independencia material: a nosotros nos toca la conquista de una
civilización propia: la conquista del genio americano. Dos cadenas nos ataban a
la Europa: uno material que tronó, otra inteligente que vive aún. Nuestros
padres rompieron la una por la espada, nosotros romperemos la otra por el
pensamiento."
Fue el primero en
mostrarnos la importancia de la educación. "Nuestro pueblo no carece de
pan, sino de educación, pues aquí tenemos un pauperismo mental. Nuestro pueblo
argentino muere de hambre de instrucción, de sed de saber, de pobreza de
conocimientos prácticos en el arte de enriquecer".
Hoy el país retoma la
senda de la Constitución. El camino de la libertad. Es mi deseo que la
Argentina pueda iluminarse con la luz del bienestar y del progreso. Con la
indómita e incandescente luz de Alberdi y su obra.
Publicado en Memo.