Hernán Garro
Participante del Programa de Jóvenes Investigadores y Comunicadores Sociales 2020. 2020 2020.
Argentina,
un país hermoso
Mi nombre es
Hernan Nicolás Garro, tengo 24 años y nací y vivo en Argentina, más
específicamente en el barrio de Boedo en Capital Federal, siendo partícipe y
testigo de grandes hechos y cambios que han ocurrido en esta tierra preciosa.
Desde que soy chico me ha interesado con gran intensidad el desarrollo de las
actitudes humanas y su acción con respecto al resto, y quizás por eso siempre
tuve ese afán por estudiar la psicología de las personas y comprender sus
sentimientos y distintos modos de ver el mundo que comparten conmigo..
Asistí a un secundario muy particular, a la Escuela Superior de Comercio Carlos
Pellegrini, una escuela sumamente politizada, donde agradezco infinitamente
todo lo que me han enseñado, algunas cosas negativas, otras muy positivas, pero
sin lugar a dudas necesarias para formar la persona que está tipiando estas
lineas!
Conceptos erróneos y lavado de manos
Lamentablemente en Argentina, muchas de las cosas
que se aprenden a lo largo de la educación formalizada y oficial, son
contraproducentes para con el desarrollo óptimo de una sociedad. Así fue que
durante mis años de adolescente fui totalmente engañado e introducido en
pensamientos que ya de por si estaban obsoletos en la mayor parte del mundo,
pero para el argentino promedio, era santa palabra y no podías estar en contra
porque sino eras tildado de hereje.
Cuando cumplí los 20 años me empecé a introducir en el mundo de la economía,
tanto es así que tuve la intención de iniciar mis estudios en la facultad de
ciencias económicas de la Universidad de Buenos Aires, histórica y gran
prestigiosa institución pública de formación para la mayoría de los ciudadanos,
sin embargo, me llevé un fiasco. No logré conectar de manera coherente lo que
me enseñaban en la entidad educativa con respecto a la realidad que estaba
sucediendo en el país, tanto es así que abandoné y le di la espalda a la
carrera que había sabido elegir en su momento..
Un tiempo más tarde, creo que mirando un debate en la televisión, escuché a un
sujeto nombrar que los políticos argentinos estaban engañando a la mayoría de
los habitantes, a través de conceptos erróneos y que si querían aprender la
“verdad de la milanesa”, tenían que dejar de enseñar a Marx y empezar a educar
con la gente que lo refutó posteriormente: “lean a Hayek, lean a Mises!” . A
partir de ese momento mi vida cambió de rumbo 180º, y me introduje de lleno a
aprender quiénes eran estos personajes. Esto jamás me lo habían enseñado en el
colegio, ni siquiera mencionado! Cómo puede ser que he asistido a dos de las
mas grandes instituciones de la Argentina, y no tenía ni la más mínima idea de
semejante información? Acá hay gato encerrado: efectivamente, a lo largo de mi
vida, había sido estafado olímpicamente, y los enemigos de la sociedad abierta,
se han lavado las manos.
Los meses fueron pasando, y un autor me llevó a otro, tanto es así que conocí a
una amplia variedad de nombres tales como Carl Menger (padre de la Escuela
Austríaca de Economia), John Stuart Mill, Karl Popper, Henry Hazlitt, Bohm
Bawerk, Federico Bastiat y Milton Friedman dentro de la economía , y como bien
dije antes, una cosa llevándome a otra, también me topé con que los hechos
históricos en Argentina también habían sido manipulados de forma grosera. Los
historiadores argentinos Nicolás Márquez y Juan José Sebreli me han ayudado mucho
a aclarar muchísimas lagunas que se van generando en la línea temporal de la
transición argentina desde sus inicios titánicos en la constitución de Juan
Bautista Alberdi de 1853, pasando por el auge de mi país ( en 1895 teníamos el
PBI per cápita más alto del mundo), donde mas tarde y de forma muy triste
iniciamos un camino de servidumbre, y finalmente un deterioro y caída
abrumadora que nos está persiguiendo hasta el día de hoy en el 2020.
Mi desafío y decisión como ser humano
Finalmente, tras empezar a escuchar otras campanas e introducirme en una
nueva forma de ver la vida, y viendo la cantidad de injusticias que suceden a
diario, no me puedo quedar más callado. Por eso estoy acá, escribiendo esto y
contándote por qué razón voy a dedicar lo que me queda de vida a la búsqueda de
la verdad, el camino de la sinceridad y la lucha constante por las ideas de la
Libertad, con el objetivo de convertir a mi país de vuelta en un territorio
donde existan valores morales de respeto irrestricto al proyecto de vida del
prójimo, y mi hijo pueda disfrutar de un crecimiento próspero, donde haya
tranquilidad y pueda vivir en paz.