Las PASO y el francotirador de las FARC
Emilio Martínez Cardona
Escritor y analista político.



El kirchnerismo en general y el sector de Juan Grabois en particular, intentaron hace algunos días un boicot a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de Argentina, un proceso donde temían un resultado que los posicionara negativamente para las elecciones presidenciales de octubre, como al final sucedió.
Para esto, utilizaron y distorsionaron el fallecimiento durante una protesta del militante de extrema izquierda Facundo Molares, aunque las pericias posteriores confirmaron que el deceso se debió a un infarto inducido por sus condiciones de base.
Molares era un viejo conocido aquí en Bolivia, donde estuvo relacionado a la formación de una célula de lucha armada en la ciudad de Montero (Santa Cruz) en 2019. El 30 de octubre de ese año, se produjo el homicidio en el puente de La Amistad de Montero de dos activistas cívicos que protestaban contra el fraude electoral, crímenes que aún hoy siguen impunes. Hablamos de Mario Salvatierra Herrera y Marco Ricardo Terrazas Seleme, fallecidos por el impacto de proyectiles de arma de fuego calibre 22.
Facundo Molares Schoenfeld, exguerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con el alias de “Camilo”, resultó herido en la misma jornada y sus colaboradores intentaron ocultarlo. Ya ingresado en un hospital, donde quedó aprehendido, se realizaron investigaciones que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Montero consignó en el Informe Conclusivo del 24 de julio del 2020, en el caso fichado como 863/2019.
Allí se afirma que “el examen pericial para determinar restos o vestigios de pólvora en Facundo Molares detectó la presencia de nitratos y nitritos en abdomen, brazos, antebrazos y manos” y que “respecto a la absorción atómica se determina la presencia de rastros de pólvora compatibles con la utilización de armas de fuego, vale decir que el Sr. Facundo Molares Schoenfeld manipuló armas de fuego en el barrio Cofadena y el puente de La Amistad”.
Sobre su pasada pertenencia a las FARC, el Informe Conclusivo de la FELCC cita cuatro registros: “Proceso en el juzgado del municipio de Milán-Caquetá con orden de captura por el delito de rebelión. Proceso en el juzgado del municipio de Florencia-Caquetá con orden de captura por el delito de rebelión. Dos procesos en los juzgados de Bogotá D.C. con orden de captura por los delitos de administración de recursos con fines terroristas, concierto para delinquir y rebelión”.
En relación a sus actividades en Bolivia, los testimonios incluidos en la indagación dicen que Molares “era la persona que preparaba a los vecinos de Cofadena en el uso de armas de fuego y otras tácticas de guerrilla, el cual fue traído al país por Oscar Martín Serna Ponce (exmiembro del MRTA), específicamente para las elecciones de octubre del año 2019”.
A fines de 2020, por la presión combinada de autoridades nacionales y de la cancillería de Argentina, Molares Schoenfeld fue enviado a su país de origen, con el único requisito de firmar quincenalmente un cuadernillo en el consulado de Bolivia en Buenos Aires. De esta manera, se perdió uno de los hilos más importantes para la investigación de la verdad histórica sobre lo acontecido en el puente de La Amistad.



Publicado en Los Tiempos, Bolivia.

 

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